Estamos viviendo una situación sin precedentes, totalmente inesperada. Una crisis mundial, a través de lo más preciado que tiene el ser humano, la salud, y todo se nos ha puesto “patas arriba”, y ha hecho que nos paremos. El impacto emocional que esta situación nos está dejando es muy grande. Una crisis de salud que lleva a una crisis social y económica, y que ha puesto de relieve la fragilidad del ser humano y, a la vez, su fortaleza.

Y ahora, que comienza una desescalada en este confinamiento, no nos tenemos que confiar, y sin dejar de seguir con nuestra visión del corto plazo, como es la prevención y el garantizar la vida de nuestras empresas, hemos de levantar un poco la vista y empezar a pensar en los meses que tenemos por delante. ¿Cómo va a ser esa “nueva normalidad” que vamos a ir construyendo conforme vayamos avanzando en ella?

Me gusta una intervención de Albert Einstein en la que afirma que “la crisis es la mejor bendición que puede sucederles a las personas y países, porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia, como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos, las grandes estrategias. Quien supera la crisis, se supera a sí mismo, sin quedar superado”.

La cita es mucho más larga, pero creo que estas líneas recogen el sentido de lo que quiero transmitir.

Efectivamente hemos asistido a la crisis más profunda desde la II Guerra Mundial con heridos, muertos damnificados, y una situación económica difícil.

Sin embargo, estoy convencida de que esta crisis nos ayudará a todos a reinventarnos, a cambiar, tanto como empresas, empresarios, y sobre todo, como personas. Hemos de empezar a creer para crear. Aunque estemos ahora en un momento difícil, llegaremos a otro lleno de oportunidades y hemos de confiar en que podemos hacer algo mejor.

Desde el punto de vista de las empresas, ha quedado más que demostrada de nuevo nuestra capacidad de reacción. Han sido numerosas las empresas asociadas de AVIA las que en escasos días han comenzado a fabricar material sanitario y de protección, tanto para el sector, como para sanitarios y otros sectores.

La diversificación ha llegado hasta el punto de que, bajo el paraguas de la Universitat Politècnica de València, varios asociados de AVIA han participado en la fabricación de un respirador.

Otras empresas han derivado su producción hacia la fabricación de medios de separación para poder volver al trabajo con seguridad, si no se puede mantener la distancia óptima para evitar contagios.

Tenemos asociados que han donado y trabajado de manera altruista para los servicios sanitarios.

Una vez pasada la etapa más crítica, nuestras empresas podrán hacer balance y seguro que encuentran nuevos nichos de mercado para sus líneas de producción.

¿Quién iba a decirnos hace unos meses que nos íbamos a enfrentar a otro nuevo reto después de la larga temporada de la que venimos en nuestro sector? Que si transición ecológica, coche eléctrico, conectado, autónomo, en fin …

Porque otra cosa que esta crisis ha puesto de manifiesto es que el vehículo privado, lejos de lo que se auguraba sobre su futuro, sigue siendo un valor seguro para el transporte de los ciudadanos y libre de contagios.

Y en este sentido, la consultora KPMG ha realizado un estudio que augura que las ventas se reactivarán a partir del tercer trimestre del año, si se confirma la tendencia que se da en China.

En el primer país afectado por la Covid 19 parece que los usuarios han reconocido su voluntad de adquirir un vehículo en detrimento del transporte público por miedo a los contagios. Además del temor a los vehículos compartidos.

El cambio en la movilidad de las ciudades que pronosticaba la práctica desaparición del vehículo privado en entornos urbanos se va a mantener. Pero quizás no se haga con la radicalidad que se estaba planteando hace solo unos meses.

Desde AVIA, junto con el resto de clústeres de automoción españoles, Sernauto y ACEA estamos planteando una moratoria sobre los motores diésel, toda vez, que el sector sabe, y las autoridades deberían saberlo, que un motor diésel actual, es menos contaminante que los vehículos de combustión y que los eléctricos, cuya fuente de energía se ha generado en una planta de carbón.

El eslabón que nos falta, es el de la venta y la distribución de vehículos. Quizás sean los concesionarios los que tendrán que hacer un esfuerzo adicional, reinventándose, para llegar al cliente y saber vender el producto. Hay incluso alguna ciudad alemana en la que los concesionarios han empezado incentivar a los usuarios para la compra de coches nuevos. El temor a contagios puede retener a los consumidores y opten por una compra on line. En esta crisis se está empezando a romper las barreras respecto a este tipo de compra. No me corresponde a mí, por supuesto, decir cómo lo tienen que hacer, pero si toca, AVIA estará al lado de todos los sectores que intervienen en la industria de la automoción para aportar nuestra experiencia en digitalización y optimización de procesos y recursos.

En conclusión, quiero lanzar y asumir un mensaje de confianza en el futuro. Retomamos poco a poco la actividad. Retomamos la vuelta al trabajo con ingentes medidas de seguridad y de una manera que hace meses no nos imaginábamos. La Unión Europea y los Estados miembros han destinado importantes sumas económicas para que no ocurra lo que hace 12 años. Y además tenemos la experiencia acumulada.

No quiero ser una optimista ingenua. Vamos a vender menos vehículos de los que esperábamos, pero seguro que nuestras empresas encuentran otros sectores, otros mercados. Es probable que alguno de nuestros ERTEs se convierta en ERES, pero nuestros empleados están muy bien formados y la nueva economía premia estos nuevos perfiles.

Por otro lado, la crisis nos ha permitido profundizar en formas de trabajar que pensábamos que eran difíciles de implantar, y que han llegado para quedarse: la digitalización, el teletrabajo, la optimización del tiempo y la eliminación de reuniones interminables que se suplen con video llamadas….

Quiero ser una optimista con moderación… y citando de nuevo a Albert Einstein: “Es en la crisis donde nacen la inventiva, los descubrimientos, las grandes estrategias. Quien supera la crisis, se supera a sí mismo, sin quedar superado”.

El sector de automoción ya ha demostrado su fortaleza ante otras crisis y lo va a volver a hacer.

Nos ponemos en movimiento, un movimiento que va a ser lento pero que estamos seguros que con el esfuerzo de todos los que formamos este apasionante sector se pueda llegar a recuperar.

X
X