El debate sobre los modelos de combustión se acrecienta cada día alimentado, afortunadamente, por estudios e investigaciones científicas que ofrecen datos sobre cada una de las posibilidades. Este amplio conocimiento, sin embargo, genera mayor desconcierto entre los consumidores. La consecuencia es que, aunque parece que la tendencia es que se abran paso los vehículos eléctricos, otros agentes están interviniendo, como son los combustibles sintéticos, o las dudas que se plantean sobre la generación de energía para electrificar el parque móvil.

¿Qué es más contaminante, un vehículo eléctrico o uno diésel? ¿Qué es más contaminante, un vehículo diésel matriculado en 2019 con reducidísimas emisiones de CO2 o uno a gasolina que emite NOx? ¿O un eléctrico cuya energía ha sido generada en una planta térmica?…

La Comisión Europea se ha planteado la reducción de los Gases Efecto Invernadero y ha lanzado diferentes directivas que deben ser adaptadas al ordenamiento jurídico de cada estado miembro. Sin embargo, el ataque furibundo que se ha dado hacia los diésel ha provocado la paradoja de que se hayan incrementado las emisiones medidas de dióxido de carbono.

Por otro lado, las marcas de vehículos han lanzado los llamados microhíbridos que lejos de reducir las emisiones pueden contaminar más que los diésel y los gasolina. Según un reciente informe de la OCU la etiqueta ECO que concede la DGT se ha convertido en un “reclamo comercial” para los vehículos microhíbridos o mild-hybrid, con etiqueta ECO que contaminan más que los diésel o los gasolina. Esto se debe, según la OCU a que la etiqueta se basa en las tecnologías del motor y no en las emisiones reales. Según la Organización de Consumidores y Usuarios muchos de estos vehículos son coches grandes y muy potentes y con un porcentaje elevado de contaminación.

Alternativas:

Desde hace unos años, diversos laboratorios de universidades en colaboración con marcas de vehículos trabajan en el desarrollo de combustibles sintéticos. Estos combustibles se consideran ecológicos porque arrojan un balance de dióxido de carbono neutro. Este combustible se produce a partir de agua y dióxido de carbono, en su composición no hay azufre ni otros elementos de las gasolinas convencionales. Arrojan el CO2 que han incorporado en el proceso.

Recientemente, tal y como informa la revista “N+1, ciencia que suma” la Escuela Técnica Superior Suiza de Zurich ha abierto una planta piloto en España para la producción de combustibles sintéticos, cuyos reactores se alimentan con energía solar. Aunque en un principio estos combustibles estaban pensado para vehículos de difícil electrificación como barcos, aviones o camiones, lo cierto es que ya hay firmas que están trabajando para incorporarlos a sus vehículos. Es el caso de Audi, que en 2018 ya logró producir hasta 60 litros de un combustible sintético.

Y por otro lado, un reciente estudio del profesor Chirstoph Buchal, físico de la Universidad de Colonia, pone en duda que sea más beneficioso para el medio ambiente un vehículo eléctrico que uno diésel. ¿Por qué? Este profesor ha comparado las baterías de los coches eléctricos y su vida útil y reciclado, así como la manera en la que se genera la electricidad.

El estudio, publicado en el Instituto IFO toma como ejemplo el Mercedes Clase C 220d y el Tesla Model 3. En ambos se han analizado las emisiones de CO2 y cuánto contamina un motor moderno de gasóleo y uno con la última tecnología eléctrica.

Y sugiere que un eléctrico contamina entre un 11 y un 28% más que un diésel.

Para este análisis también se tiene en cuenta las emisiones que generan las baterías a lo largo de su vida útil y cuánto dióxido de carbono se emite a la atmósfera en el punto de origen de la energía.

El estudio hace especial énfasis en contabilizar las emisiones en el punto de producción de la electricidad por lo que, aunando todos estos parámetros, según los cálculos realizados por el profesor de la Universidad de Colonia, a un Model 3 hay que sumarle entre 156 y 181 gramos de dióxido de carbono por kilómetro. O, lo que es lo mismo, este modelo de Tesla contaminaría entre 229 y 279 gr/km, casi el doble de lo que lo hace el Clase C 220.

Imagen de S. Hermann & F. Richter en Pixabay

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