Las empresas asociadas al Clúster de Automoción de la Comunitat Valenciana solicitan una legislación que regule el uso de los exoesqueletos en las líneas de producción. Esta ha sido una de las demandas que han realizado los asistentes a una jornada organizada por AVIA y en la que empresas del sector, entre ellas Ford, han puesto en común sus experiencias en las pruebas realizadas con estos dispositivos.

En estos momentos, no hay un sustento legal que regule estas técnicas y hay ciertas dudas respecto a si un exoesqueleto es un EPI -Equipo de protección individual-. También demandan un marco legal que regule los seguros que deben cubrir tanto a los operarios como a estos elementos.

Según Israel Benavent, Ergónomo de Programas y responsable del proyecto de los exoesqueletos en Ford “Ni en España ni en Europa hay una legislación que regule estos dispositivos y nos encontramos con este vacío legal”.

El resto de asistentes a la ponencia también han puesto de manifiesto que todas las experiencias que se están desarrollando en las industrias necesitan la estrecha colaboración de los proveedores, y que ellos, así mismo están retroalimentando sus diseños con la experiencia y los comentarios de los usuarios de los exoesqueletos en las líneas de producción.

En este sentido, el responsable de Ford en esta materia ha presentado los resultados de sus pruebas. Después de 3 años y más de 200 horas, los empleados de línea han podido trasladar a los diseñadores de los exoesqueletos algunos inconvenientes que se producen. Desde calor o rozamientos hasta traslado de la fuerza muscular a otros grupos musculares del cuerpo, o ciertas dificultades para ponérselo y quitárselo. Asimismo, las conclusiones a las que se han llegado en las pruebas realizadas es que, cada operario debe contar con un exoesqueleto propio y adaptado a su morfología.

Estas pruebas también han demostrado que el uso de exoesqueletos es positivo desde un punto de vista ergonómico y que, a pesar, de los ajustes que requieren estos dispositivos, los usuarios lo valoran positivamente para mejorar su puesto de trabajo.

Desde AVIA, la gerente de la entidad, Elena Lluch, ha planteado la posibilidad de trasladar al Instituto Valenciano de Seguridad y Salud Laboral en el Trabajo -Invassat- las experiencias de las empresas automovilísticas y que estas sirvan como desarrollo de un marco de acción del que se puedan beneficiar compañías de otros sectores y actividades.

Para Elena Lluch “el uso de exoesqueletos es una tendencia en el sector de automoción; y para los empleados de las empresas es una oportunidad para evitar lesiones, sobre todo cuando se realizan trabajos repetitivos o que demandan un esfuerzo adicional. Gracias a la inversión que están realizando las empresas, creemos que podemos servir de muestra para otros sectores y que se puedan beneficiar de la experiencia de automoción”

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