La crisis del Coronavirus ha puesto de manifiesto la fragilidad de la sociedad actual y cómo un virus ha podido paralizar al planeta de una manera que no se podía imaginar. Se han tenido que tomar decisiones a escala planetaria que parecían imposibles hace cuatro meses.

1.- Teletrabajo:

En un país como España donde la presencia en las empresas ha sido siempre fundamental, de pronto las compañías se han dado cuenta de que sí era posible confiar en muchos de sus empleados y posibilitar el teletrabajo. Con el desarrollo de las nuevas tecnologías, la infinidad de programas para videoconferencias, las telecomunicaciones, las herramientas de control de proyectos on line… y un largo etcétera, el teletrabajo será una de las maneras de funcionar que, probablemente se quedará entre nosotros, cuando superemos esta crisis.

Aunque el teletrabajo mal entendido puede se un foco de exceso de horas, o de un horario extendido, apuntamos aquí, vía Innovadores, en un artículo del 13 de marzo, el manifiesto que elaboró la empresa GitLab sobre cómo se debe trabajar en casa

En una encuesta realizada recientemente en AVIA, la mitad de encuestados indicaron que hasta un 10% de la plantilla podía teletrabajar.

2.- Conciliación familiar y laboral:

A renglón seguido del teletrabajo, está la conciliación entre familia y trabajo. Si puedo trabajar desde casa, es posible cuidar de un familiar cuando necesitas dichos cuidados. Si puedo trabajar desde casa, puedo quedarme cuando un niño se pone enfermo. Además, si el trabajo no es en la línea de producción, puedo trabajar en horas diferentes a las habituales y cumplir con los objetivos.

Esta situación de confinamiento nos está permitiendo pasar más tiempo en casa y compartir muchos momentos en familia. Nos está poniendo a prueba, nos está haciendo desarrollar nuevas habilidades, como la capacidad docente o la paciencia.

3.- Aprovechamiento de contenidos on line:

La crisis del Coronavirus ha sido la excusa para que numerosas instituciones abran plataformas de formación on line. El MIT ha decidido pasar toda su enseñanza a modo on line y eliminar hasta final de curso las clases presenciales. También la Universidad de Harvard que ha utilizado esta crisis para una transformación digital a gran escala. Durante estos días hemos visto como museos, y entidades culturales ofrecían sus contenidos on line para que todo el mundo pueda acceder a ellos. ¿Qué consecuencia tendrá en un futuro? Posiblemente, entornos alejados de los focos de cultura podrán acceder a ellos de manera más rápida y ágil, y el contenido podrá democratizarse.

Y en AVIA también nos hemos sumado a esta iniciativa. Desde la temprana puesta en marcha de conferencias para compartir situación y medidas a tomar por el sector, como nuevas actuaciones que estamos definiendo para pasar a virtual lo que inicialmente estaba previsto como presencial. Estate atento que en breve recibirán noticias nuestras.

4.- Brecha digital y digitalización de las empresas

Sin embargo, para esa democratización de los contenidos on line, es cierto que es necesario que se produzca una reducción de la brecha digital, es decir que todos aquellos que necesiten acceder a la información digital tengan los soportes necesarios para hacerlo. En el caso de las empresas esta brecha digital es la digitalización de la propia compañía. El Coronovirus ha puesto en evidencia a las compañías que tenían robustos sistemas de comunicación entre plantas y entre empleados, sistemas de trabajo en la nube, en servidores y la capacidad de sus empleados para poder acceder.

Otro efecto del coronavirus será el avance que muchas empresas hayan dado, a trompicones, y obligadas por las circunstancias, en su propia digitalización.

No ha sido el caso de AVIA. En el clúster ya estábamos preparados para trabajar de forma telemática, y por tanto, esta situación no ha tenido impacto ni en la forma de trabajar interna, ni en el servicio que estamos dándole a nuestros asociados.

5.- Diversificación de sectores:

Otra de las consecuencias de esta crisis es la rápida respuesta que industrias de todos los sectores, y la de automoción una de ellas, han dado a las necesidades del sector sanitario. El automóvil ya había diversificado y ahora, aunque no sea una fuente de facturación suficiente para mantenerse, sí ha demostrado su capacidad de solidaridad y de apoyo al conjunto de la sociedad.

6.- Una nueva solidaridad 

Y es la solidaridad de toda la sociedad la que merece la pena destacar. Ante situaciones complicadas, soluciones de calado. Y es de agradecer que, en esta pandemia global, se está dejando ver la mejor cara de toda la sociedad, a nivel individual, profesional e industrial. Gracias a todos por el granito de arena que uno a uno, estamos aportando para vencer esta batalla.

Juntos lo conseguiremos.

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