La irrupción del coche eléctrico ha provocado que aparezcan nuevos actores en la cadena de valor y que las entidades que representan al sector abran sus puertas a actividades que, hasta hace menos de 5 años estaban lejos de considerase sector automovilístico.

Y en esta entrada, tienen mucho que decir las empresas de origen asiático. Lejos de poder competir en un mercado de combustibles fósiles, el coche eléctrico, ha permitido a las empresas orientales convertirse en los grandes actores de la nueva movilidad. Y son estas empresas las que llegan acompañadas de grandes inversiones por las que están pujando, no solo países, sino entre regiones de un mismo estado.

Para la entidades interlocutoras del sector estos nuevos actores son perfectamente asumibles en sus estructuras. De la misma manera que se han integrado las empresas tecnológicas y que representan a la Industria 4.0, las empresas de baterías para propulsión, de celdas y de todos los componentes que requieren los vehículos eléctricos, son ahora parte del sector de automoción, por derecho propio.

Inversiones:

Las inversiones anunciadas en los últimos meses vienen de la mano de empresas coreanas y chinas

El fabricante coreano de baterías para vehículos eléctricos LG Chem anunció este verano una inversión de 1700 millones de dólares en una fábrica para abastecer al mercado de Estados Unidos, que todavía es tímido en la adquisición de vehículos eléctricos. Sin embargo, esta empresa espera que se desarrolle el mercado. Solo en el estado de California en 2018 se vendieron 157.559 coches eléctricos, lo que coloca a este estado de la Unión, en el segundo más importante a nivel mundial.

Esta misma empresa y el gobierno de Polonia tienen autorización de la Comisión Europea para realizar una inversión de 36 millones de euros y levantar una planta de baterías en este país del este europeo.

Por su parte, el fabricante chino CATL ha anunciado la fabricación de baterías en Alemania a partir de 2022. Se trata de una factoría que se ubicará en Turingia y que podrá abastecer a marcas como Volvo, Volkswagen, BMW y Bosch.

En este sentido, los fabricantes han hecho diversos anuncios sobre plantas de ensamblaje de baterías. Es el caso de Ford que anunció esta instalación para su planta de Almussafes en Valencia y que se convertirían en la primera planta productiva española con instalaciones para montaje de baterías.

Y así cada día, los fabricantes de vehículos y los de baterías van desgranando sus intenciones para ubicar una planta de producción y de ensamblaje que les permita mantenerse en la carrera de los nuevos vehículos.

Los expertos auguran que para el año 2022, los vehículos eléctricos sean más baratos que los de gasolina, ya que el coste de la batería ha ido reduciéndose y aún lo hará mas en los próximos años.

Imagen de Goran Horvat en Pixabay

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