Cuando en el año 2014, Mary Barra, una ingeniera eléctrica que había dedicado toda su vida al sector de automoción, fue nombrada directora general de General Motors se convirtió en la primera mujer que lograba alcanzar este cargo en una firma automovilística de calado mundial. Su llegada parecía un parche para la crisis que la empresa sufría. Una crisis de credibilidad y reputación que también iba a tener un coste financiero importante. Barra pidió disculpas por los graves problemas de seguridad que había presentado alguno de los modelos más vendidos y que se vinculó a decenas de muertos. La empresa tuvo que pagar 2.500 millones de dólares.

Sin embargo, pasada la crisis, Mary Barra continúa en su cargo y es ahora la responsable de llevar a la compañía a la transición que el sector requiere. Ha destinado millones de dólares para el vehículo eléctrico y el vehículo autónomo. Es decir, no era un parche.

En nuestro país, contamos con perfiles igualmente notables en el seno de la industria. Por ir de lo más general a lo más concreto, la presidenta de Sernauto -Asociación Española de Proveedores de Automoción- María Helena Antolín es también vicepresidenta de Grupo Antolín, una multinacional de origen español, tercer proveedor global de interiores para automóvil.

María Helena Antolín ha llegado a cada uno de estos puestos a través de una larga trayectoria formativa y profesional que le permite moverse, como Mary Barra, en un mundo copado por corbatas.

Si nos acercamos a la Comunitat Valenciana podemos hacer un recuento de mujeres que están al frente de compañías del sector de automoción, aunque seguro que olvidamos algún nombre, precisamente por la discreción de muchas de las directivas que ostentan cargos de responsabilidad.

En el sector de automoción valenciano contamos con perfiles como Carmen Roig (Junta 3), Pepa Torres (Walkers Pack), Ana Ortega (Autoliv BKI), Mabel Flores (Plásticos Flome), Carmen Selma (Gestamp), Mª José Manzaneda (Muelles Castellano), Rosa Bayarri, (Criimpla), Laura Oron (Dymsa Ingeniería), Ana Llorens (FACIL), Susana Gallego (Metalográficas de Levante) y Mónica Alegre (Industrias Alegre y presidenta de AVIA)

Y como apunte, la gerente del Clúster de Automoción de la Comunitat Valenciana es también una mujer, Elena Lluch, ingeniera industrial de formación que ha sabido hacer una transición hacia la gestión y la dirección de una asociación mayoritariamente masculina.

Así desde hace menos de un año el tándem formado por Mónica Alegre y Elena Lluch gestionan el sector de la automoción valenciana.

Y en el caso de la presidenta de AVIA, Mónica Alegre, resulta especialmente interesante destacar su papel al frente de una asociación. Su nombre fue propuesto por la junta directiva y ratificado por la Asamblea general precisamente en un momento donde se necesita una portavocía firme, una presencia que vertebre a todo el sector frente a los restos de la industria y de la nueva revolución tecnológica que vive el sector.

Fuera de los puestos directivos, las mujeres tienen presencia en numerosos departamentos de las empresas: Recursos Humanos, Finanzas, operaciones… sin embargo es necesario darles visibilidad para conseguir que sus logros sean valorados igual que los de sus compañeros. Ni más ni menos.

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