Artículo de opinión de Emilio Orta, en el que el presidente de la entidad resume las líneas estratégicas para los próximos años.

AVIA ha participado en el mes de febrero en la reunión del Intergrupo de Automoción del Comité de las Regiones de la Unión Europea. El comité de las regiones es un organismo consultivo que representa a los entes regionales y locales de la Unión Europea. Es decir, que da voz a las diferentes regiones europeas y sus singularidades, frente a la voz unitaria y homogénea de los estados.

Esta estructura responde a la visión positiva que Europa tiene sobre la aportación de las regiones y de los Clústeres. De su influencia en el crecimiento de la economía. Una visión que no siempre se comparte en los estados miembro, incluida España y la Comunitat Valenciana, donde no se perciben los clústeres con el mismo positivismo.

En la reunión mantenida en Bruselas el pasado mes, AVIA pudo trasladar a sus interlocutores europeos las inquietudes del sector, y que pasan fundamentalmente, por ayudar y acompañar a las pymes valencianas en el tránsito hacia los nuevos retos del sector, la industria 4.0 y a responder a las tendencias que pasan por la eficiencia, la conectividad y el coche autónomo.

Tal y como trasladó la gerente de AVIA a sus homólogos europeos, la industria valenciana ha demostrado su eficiencia productiva a lo largo de estos años. Ha desarrollado procesos que le han permitido, a pesar de ciertas adversidades –países lowcost, precios elevados de la energía, inconvenientes logísticos- ser una industria competitiva.

A partir de ahora, los retos que se abren a las industrias valencianas se llaman Industria 4.0.

En el seno de los clústeres de automoción, y en AVIA en concreto, contamos con dos perfiles muy diferenciados de empresas. Las grandes multinacionales con acceso a informes, tendencias, con recursos y capacidades para nuevos desarrollos e innovaciones; y las Pymes de automoción, en su mayoría proveedores de Nivel 2, que necesitan apoyo y ayuda para detectar los nuevos retos tecnológicos e incorporarlos a su estrategia para no perder el paso en este sector tan competitivo.

Desde AVIA demandamos a la red de Institutos Tecnológicos y a la Universidad que ejerzan de palanca de innovación para las pymes y que lideren la capacidad de transferencia tecnológica que permita a nuestras empresas mantener su nivel ante los retos que se abren.

AVIA también ha aprovechado la presencia en el comité de las regiones para demandar una reducción en la brecha que se da entre la formación académica y las necesidades de las empresas.. Nuestros ingenieros y profesionales tienen que crearse su propio itinerario curricular para poder trabajar en el sector. Además las empresas deben invertir muchos recursos para que un nuevo titulado sea capaz de ejercer en la práctica. Esta necesidad es similar en los ciclos formativos.

Y por último, nuestra presencia en el comité de las regiones nos ha servido para intercambiar puntos de vista sobre la fiscalidad de las pymes en los diversos países y la necesidad de armonizar esta legislación para favorecer el intercambio de bienes y servicios. En este sentido, las pymes valencianas están en clara desventaja frente a las europeas por una diferencia de concepto: mientras en España una empresa que factura más de 6 millones de euros ya es Gran Empresa a efectos fiscales, en la Unión Europea esta categoría está reservada para compañías con una facturación superior a los 20 millones de euros.

Y como no podía ser de otro modo, en el caso de los clústeres españoles, hemos demandado la revisión de los costes energéticos que lastran la competitividad de las empresas.

Estas demandas son peticiones realistas, cuya satisfacción redundará en el crecimiento de la economía valenciana. Si nuestras empresas mantienen su liderazgo en los nuevos retos tecnológicos que se plantean con la nueva automoción, se podrá mantener el empleo, el entramado empresarial valenciano, y se seguirá generando riqueza para todos.

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