Artículo de opinión de Mónica Alegre, publicado en la revista Formación en Seguridad Laboral, Diciembre de 2018

 

Hablar de Seguridad y Salud Laboral en el sector de automoción es poner el foco en uno de los sectores que más apuesta por esta faceta y que más implicado está en la mejora continua, incluida la que hace referencia a la Prevención de Riesgos Laborales y al Medio Ambiente. La automoción es uno de los sectores más automatizado y robotizado, por lo que también es uno de los que menos accidentes laborales sufre y donde se han eliminado o disminuido notablemente los problemas ergonómicos de otras industrias.

Además, por la idiosincrasia de muchas de sus empresas, es una industria muy vigilante en todo lo relacionado con el medio ambiente y que afecta a la salud de su entorno.

Para llegar a estos niveles de seguridad laboral, las empresas proveedoras, y las empresas asociadas al Clúster de Automoción de la Comunitat Valenciana –AVIA- no solo cumplen las normas estatales y autonómicas, sino que en muchos casos, van más allá en el cumplimiento de normas o estándares tanto nacionales como internacionales, así como en los requerimientos de los fabricantes, los OEM.

Este cumplimiento por encima de la norma se basa en una  filosofía propia del sector, enfocado hacia la mejora continua y en el que impera una  permanente  proactividad, intentando ir siempre un paso más allá de lo requerido

Adicionalmente, nos encontramos con una industria multisectorial, puesto que, en el proceso de fabricación se ven implicadas empresas de diversos sectores tales como las pertenecientes a los ámbitos de  metal o plásticos, en las que igualmente se desempeñan trabajos peligrosos que requieren una extrema atención por parte de todos los agentes involucrados, como personal de producción, matricerías, cromados, o suministradores de materia prima, e incluso  distintos departamentos como ingenierías o calidad, cuyo personal recorre las plantas en el ejercicio de sus funciones y que, del mismo modo, debe cumplir con estrictos protocolos de seguridad y de cumplimiento de normativa en el tránsito interno de las instalaciones.

Por esa implicación de múltiples sectores en el proceso de fabricación, en el sector de automoción, y en AVIA en concreto, reunimos toda la cadena de valor, por lo que también contamos con la presencia de empresas de logística, o del sector textil, entre otras. Cada una de ellas cuenta con sus propios procesos y productos, así como sus particularidades y sus propias formas de trabajar  y estándares, pero siempre cumpliendo con rigurosidad todo lo relacionado con las normas de seguridad en el seno de sus empresas.. A día de hoy, con un sector del automóvil consolidado y dinamizador de otras industrias, la implantación de medidas de seguridad y salud laboral está en el ADN de las empresas, desde las direcciones y los mandos intermedios hasta el personal de planta.

Aspectos como que un trabajador, al incorporarse a una compañía, reciba una formación inicial centrada en su puesto de trabajo que, entre otros aspectos, contempla todo lo relacionado con la Seguridad y Salud Laboral, es básico para la adaptación a la nueva empresa y para disminuir la siniestralidad y concienciar en lo que significa una cultura preventiva  Con este objetivo, en las empresas del sector es habitual que se realicen  reuniones interdisciplinares entre distintas áreas y que en ellas se aborden y se dé seguimiento a los incidentes-accidentes que se puedan producir. En aras de ese espíritu de  mejora continua, cualquier incidente, haya producido o no lesiones, bajas, o algún problema, se analiza, se estudia y se le da una solución. Los “casi accidentes” también se contabilizan para prevenirlos e intentar eliminarlos.

Para llegar a este punto, ha habido un trabajo conjunto entre las administraciones, los sindicatos y sus representantes en las empresas y las propias empresas. En el sector de automoción, esta colaboración ha resultado fructífera, y aunque en determinadas ocasiones ciertos “vicios” presentan resistencia a novedades, lo cierto es que todos los agentes han colaborado para la integración de normas.

En este sector, pionero en los sistemas de gestión integrado de calidad y acostumbrado a procesos, procedimientos e instrucciones, incorporar la filosofía de la protección propia y del conjunto,  ha sido una tarea que, si bien no ha sido sencilla, se ha interiorizado de manera más o menos natural. Es un proceso que se sigue de forma continua y en el que se intenta involucrar a toda la organización de modo que se puedan aportar mejoras en el ámbito de la seguridad y salud laboral.

Tener sistemas de gestión de propuestas y sugerencias establecidos y procedimentados en las compañías supone un valor y un compromiso con su desarrollo. En este sentido, las propuestas de los empleados implican una apuesta por trabajar de manera segura y es una muestra del compromiso adquirido de forma voluntaria  por cumplir y por mejorar las organizaciones en las que trabajan. Así, mejoras en los procesos de transporte con incorporaciones lumínicas en carretillas, medidas de seguridad adicional cuando se trabaja en el interior de máquinas, o el desarrollo de productos más ligeros, más seguros y que mejoran la ergonomía en los procesos productivos, son el resultado de propuestas de los empleados que se han implementado en algunas empresas.

Por su parte, desde la dirección de las empresas, y algunas de ellas ya lo ponen en práctica, se adoptan otras medidas cuyo objetivo es el bienestar de los trabajadores, como servicios médicos o de fisioterapeutas, gimnasio, menús saludables, la eliminación de refrescos azucarados de las máquinas de vending,.. todo suma en la mejora de la seguridad y de la salud de los empleados.

Sin embargo, el sector del automóvil es probablemente uno de los que más cambios está experimentando en los últimos años y  que, previsiblemente, más se transforme en un futuro cercano. Desde la Industria 4.0, la digitalización y la irrupción de los robots, pasando por los vehículos logísticos autónomos que circulan por la plantas, es seguro que se va a producir un cambio en el escenario demográfico de las fábricas. Los operarios de línea podrán contar, según las industrias, con exoesqueletos que les ayudaran en sus tareas, mejorando su ergonomía y evitando lesiones por trabajos repetitivos. Asimismo, también es previsible que muchos  puestos de reiteración incorporen un robot que pueda desarrollarlo por sí solo, mientras los operarios pasan a otras actividades que requerirán  otros tipos de cualificación.

El número de robots se va a incrementar, y con ellos, surgirán otras circunstancias que serán retos para los departamentos de Seguridad y Salud Laboral.

En este sentido, el mismo modo que el vehículo autónomo genera nuevas dudas sobre la seguridad en las carreteras, las fábricas, cada vez más automatizadas y robotizadas, arrojarán otros retos para mantener la salud de los empleados.

Este nuevo escenario necesitará un esfuerzo adicional por parte de todos los agentes –administración, empresas y trabajadores- para adecuar las nuevas situaciones que se den y sobre todo ser muy vigilantes para detectar las actividades o circunstancias que puedan generar posibles accidentes.

Desde AVIA estamos seguros de que las empresas estarán alerta para atender estos nuevos requerimientos y que de manera colaborativa, con la administración y los representantes de los trabajadores daremos respuesta a los nuevos retos.

El Clúster de Automoción de la Comunitat Valenciana estará al lado de todos ellos con el objetivo de favorecer un clima que permita avanzar en industrias más seguras y saludables para todos.

 

 

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